Caja negra, cuenta clara: por qué el banco ya audita al algoritmo antes que a la batería
Dos de los tres ponentes del panel de trading de RENMAD UsefulAI 2026 usaron las palabras «black box» sobre su propio producto. El tercero, que sí dice abrir el suyo, acabó ofreciendo otra cosa, el resultado a doce meses. Los bancos sí piden el manual del algoritmo, pero lo que se llevan a casa es el historial de la empresa que lo opera, y ese historial ya viaja en el expediente de crédito junto al del constructor de la planta. Si financias o contratas almacenamiento en España, tienes delante un activo nuevo que aquí todavía está esperando quien lo mida y quien lo certifique.

La pregunta que ordenó el panel de trading de RENMAD UsefulAI 2026 no salió de la mesa. La hizo alguien desde la sala, el 2 de junio. Cuánto acierta el modelo de previsión frente a lo que predice y «cuánto se lo creen los bancos». Y lo tradujo al idioma en el que se firma una operación. Tengo una batería, me la explota un optimizador, digo que voy a ingresar esto, «el banco cuánto me lo compra eso».
Jesús Mora, de enspired, empezó por la parte técnica. Según él, «comparar cuál hubiera sido el camino perfecto con el que tú has tomado es imposible de evaluar». Preguntado por la explicabilidad de las decisiones de compra, no se escondió. «Es que es un poco black box, porque la magnitud, la dimensión de las decisiones que se toman, una por una, son a lo mejor comprensibles, pero en su conjunto se nos escapa», contestó. Rubén Martínez, del Instituto de Ingeniería del Conocimiento, llegó al mismo sitio y dijo que «al final es una black box y todas esas decisiones que toma pues te las tienes que creer».
Dos de los tres ponentes pusieron la misma caja negra encima de la mesa, en público, y admitieron que su producto no se audita decisión a decisión. El tercero, Manuel Moliner, de BM2Solar, sostiene lo contrario, que a los bancos sí les abre la máquina. Si financias almacenamiento en España, esa conversación es tu problema, porque las subastas de capacidad ya tienen reglas.
Nueve mil millones por estar ahí, la parte del ingreso que el banco sí sabe leer
Bruselas aprobó el mecanismo de capacidad español el 29 de mayo de 2026 como ayuda de Estado, con hasta 9.000 millones de euros durante diez años y con los ciclos combinados, el bombeo y el almacenamiento concurriendo a las mismas subastas. La Orden TED/966/2026, de 15 de septiembre, salió en el BOE del 17 y entró en vigor el 18 de septiembre.
El pago de capacidad remunera potencia firme disponible. Te paga por estar cuando el sistema eléctrico te llama y te penaliza si no estás, sin preguntarte si acertaste. Todo lo demás del revenue stack, el diario, el intradiario y los servicios de ajuste de los que una batería española saca su dinero, depende de decisiones que se toman cada cuarto de hora y que nadie en la mesa dijo poder explicar de una en una. El mercado de capacidad le entrega al banco una parte de ingreso contratable y, al hacerlo, deja el resto colgando de esas decisiones.
La parte que queda es la grande. Operar una batería con algoritmo en lugar de a mano puede valer un 30% más de ingresos, según Mora. Ojo a lo que mide, porque no compara dos baterías, compara dos maneras de operar la misma, y la aporta un proveedor que vende justamente eso. Esa diferencia es lo que el prestamista tiene que suscribir sin poder leer la operación que la produce.
Los bancos piden el manual y se llevan el historial
Los bancos sí preguntan, y Moliner lo cuenta desde el lado de quien recibe la llamada. «Nosotros hablamos con muchos bancos y tienen mucho interés también en entender cómo hacemos […] Esto no es un acto de fe, explícame cómo funciona el algoritmo».
La respuesta que esa pregunta pide, decisión a decisión, no existe. Y un comité de crédito tiene que escribir una cifra en el modelo financiero y defenderla ante su área de riesgos, así que busca algo que pueda comprobar y archivar. Eso ya existe en forma de expediente, quién ha operado cuántas baterías, durante cuánto tiempo y con qué resultado verificado por un tercero. Mora lo dijo de los bancos. «Se están profesionalizando también en cierta manera para entender, para ser capaz también de separar el grano de la paja. Y ya exigir, igual que te exige que el epicista tenga no sé cuánto track record, pues el optimizador también».
El epicista es el contratista que diseña, compra y construye la planta, y su historial lleva décadas en el expediente. El optimizador, la empresa que opera la batería en los mercados, se mide ahora con la misma vara que el constructor. Un paso antes está el off-taker, quien compra la energía y carga con el riesgo de mercado. Hay off-takers que solo quieren trabajar con optimizadores de trayectoria demostrada, contó Mora, «porque al final es el que pone su dinero en juego». Cuando quien arriesga su propio dinero discrimina por historial, el banco tarda poco en copiarle el criterio.
Moliner llevó la discusión al resultado y dijo que «aquí no se trata de que tú ganes a la máquina en una operación, en una en concreta sino que al cabo de un año quién es el que te trae más dinero».
Mora dio 2.200 transacciones en un solo día para una sola batería, y avisó de que fue «un día bastante bueno». Moliner contó 96 periodos al día, siete u ocho mercados y, por sus cuentas, no miles de variables pero sí un centenar, que se actualizan cada quince minutos o menos. Lo resumió en que «todo esto es un follón de narices» y en que «supera cualquier mente humana». Un registro así no lo repasa nadie a mano, y la cuenta de fin de año sí se puede auditar.
La pieza que falta, y hoy hay que buscarla fuera de España
Aquí la opacidad se convierte en hueco de mercado. Si el historial verificable del optimizador es el nuevo objeto de la due diligence, la revisión que el prestamista hace antes de firmar, alguien tiene que medirlo y certificarlo. Hoy esa pieza está partida en dos y ninguna de las dos mitades la firma una casa española.
La mitad auditada es de enspired, que publica el resultado real de su cartera alemana de baterías con una verificación de KPMG Austria y sostiene, en su propia web, que ningún otro optimizador ha hecho públicos ingresos confirmados por un tercero. Es una afirmación de parte y conviene leerla como tal, aunque lo que esa web publica son euros ya ganados y revisados por un auditor.
La otra mitad mira a España y hace lo contrario. Modo Energy ha lanzado un índice de referencia para el mercado español, el ME BESS ES, que simula una batería de 50 MW y cuatro horas con el perfil mediano de la cola de conexión española, pasada por precios reales desde enero de 2024 y, según su metodología publicada, sin factor de calibración posterior. Con eso sabes lo que el mercado ibérico habría pagado en un periodo dado. Lo que ganó alguien de verdad queda fuera, y la casa que publica el índice tampoco es española.
Junta las dos mitades y tienes la cifra que hoy no aparece en una sala de crédito española, tus euros auditados divididos por los euros de la batería de referencia, en el mismo periodo y con sello de un tercero. Eso es un ratio, y un ratio se descuenta.
Y no se puede importar. Moliner lo descartó, porque «el algoritmo que tenemos en España es totalmente diferente al algoritmo que hay en Austria […] pero el bicho que hay dentro es diferente». Describió una península distinta de los mercados centroeuropeos, con menos liquidez en el intradiario continuo y un cierre más alejado de la entrega, donde «te tienes que mojar una hora antes». El historial llega hasta donde llega el algoritmo que lo produjo, y una trayectoria auditada en el mercado alemán no basta para financiar una batería española. El hueco es ibérico y está abierto ahora, con el mecanismo de capacidad ya en vigor.
Lo que puedes exigir el lunes
Si estás firmando un contrato de optimización, o mirándolo desde el crédito, el historial es negociable y conviene llevarlo escrito.
- Pide resultados reales de cartera auditados por un tercero, porque un backtest sobre precios pasados lo escribe el vendedor y una auditoría la firma alguien con responsabilidad
- Nombra el índice de referencia en el contrato y fija el periodo de comparación, para que un buen resultado tenga denominador
- Documenta el régimen de intervención humana, porque cada mano que corrige a la máquina sin contárselo deja huella en el reentrenamiento
Ese último punto lo puso Martínez. Si un operador corrige una decisión de la batería y nadie se lo cuenta a la máquina, «el modelo algorítmico va a pensar que esa toma de decisiones está mal hecha. Entonces, ese reentrenamiento puede repercutir de forma negativa, en este caso, para la eficiencia de la batería». La red de seguridad, mal cableada, degrada el activo que protege, y un historial que no anote esas correcciones mezcla al algoritmo con sus enmiendas.
El primer optimizador que entre en una sala de crédito española con un informe de auditoría debajo del brazo en lugar de un backtest llevará algo que ese comité sí puede archivar. Ya no le pedirán un acto de fe. Le pedirán la cuenta, y que salga clara.
Panel con presentaciones de trading, RENMAD UsefulAI 2026, Madrid, 2 de junio de 2026. Manuel Moliner, CCO de BM2Solar; Rubén Martínez, del Instituto de Ingeniería del Conocimiento; Jesús Mora, desarrollador de negocio en enspired. Modera Cintia Hernández, de RENMAD.
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Este artículo parte de RENMAD UsefulAI 2026, 2 de junio de 2026, Madrid.
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