Cuestión de décimas: por qué una red renovable puede ser más fiable que una fósil
El informe final de ENTSO-E concluye que el apagón ibérico fue el resultado de varios factores que interactuaron entre sí y se desarrollaron en escalas de tiempo muy cortas, con un tiempo limitado para una respuesta operativa eficaz. Si gestionas generación, operas red o vas a enchufar un consumo grande, ahí tienes el problema de ingeniería y también la oportunidad.

La pregunta que abrió el panel de RENMAD UsefulAI 2026 era de sí o no, y la moderadora la presentó como la razón del evento. ¿Puede una red 100% renovable gestionada con inteligencia artificial llegar a ser tan fiable como una de fósiles? Los cuatro ponentes contestaron que sí. Josep Maria Salas, consejero de la CNMC, corrigió la pregunta antes de contestarla. «No igual, sino más fiable». Cuando la moderadora pidió a la sala que levantara la mano, vio «mucha gente convencida».
Esa respuesta tiene base técnica.
Qué concluye el informe del apagón
El panel de expertos de ENTSO-E publicó su informe final el 20 de marzo de 2026 y concluyó que el apagón del 28 de abril de 2025 fue el resultado de varios factores que interactuaron entre sí. La secuencia que describe empieza con fluctuaciones de tensión y fenómenos oscilatorios. Siguen desconexiones generalizadas de generación en España, «en particular de recursos basados en inversores», es decir, equipos que llegan a la red a través de un convertidor electrónico. Después llega una cascada de desconexiones por sobretensión, y al final el sistema ibérico queda separado del área sincrónica de Europa continental.
Según el informe, los análisis técnicos atribuyen la subida rápida de tensión a una combinación de factores que «se desarrollaron en escalas de tiempo muy cortas y dejaron un tiempo limitado para una respuesta operativa eficaz».
Mira el reloj. Entre las 12.33.18 y las 12.33.21 la tensión subió con fuerza en el sur de España y la sobretensión disparó una cascada de pérdidas de generación. A las 12.33.21 y 535 milésimas se abrieron por protección las líneas aéreas entre Francia y España, y a las 12.33.23 y 960 milésimas la separación del sistema ibérico ya estaba completada. Entre medias se activaron los planes automáticos de deslastre, que desconectan consumo para sostener el sistema, y el de defensa. No evitaron el colapso.
El árbol de causas añade dos recuadros. Uno recoge que el apoyo de los generadores convencionales al control de tensión no fue eficaz. El otro, que las reactancias, los equipos que bajan la tensión cuando sobra en la red, se operaban a mano, lo que exige tiempo de decisión y de proceso. La corrección dependía de que alguien la mandara.
Por qué la velocidad deja fuera al operador humano
Salas situó el problema en la velocidad. Partió de la unión energética europea, que consiste en interconectar todos los países, y de ahí «un problema de frecuencia en Polonia te puede petar en Cádiz en décimas de segundo».
Lo razonó así, «cuando tú tomas decisiones de operación por una variación de frecuencia a 6.000 kilómetros, tú tienes que actuar en décimas de segundo», y de ahí, «es que no hay tiempo material para tú tomar la decisión». Y lo generalizó. «Cada vez más el sistema eléctrico, el principal reto técnico desde un punto de vista de ingeniería, no es los fenómenos que pasan, sino a la velocidad que pasan.»
Según Salas, la misma variación de tensión que en un sistema fósil se desarrollaba en una escala de tiempo determinada ocurre hoy en una escala reducida dos o tres órdenes de magnitud, es decir, entre cien y mil veces más corta. Si el fenómeno se comprime así y la cadena de medir, decidir y mandar no, la pericia de la sala de control pierde peso frente al ajuste del equipo. Si trabajas en un centro de control, el recuadro de las reactancias manuales ya te lo dice.
Salas separó además tres planos. «Uno es energía, creo que no hay problema. Otro es potencia, aquí sí que aparece problema. Y el otro es calidad de servicio y aquí también aparecen problemas.» Energía es cuánta electricidad hay en el día, potencia es cuánta hay en el instante en que la pides, y la calidad de servicio es que la tensión no se mueva. La fiabilidad vive en los dos últimos, y por eso una red con mucha renovable y buena capa de control puede batir a una fósil con control lento.
Dónde tiene que estar la respuesta rápida
En la capa de décimas de segundo no hay tiempo para una orden, así que la respuesta tiene que venir dentro del equipo que compres. Ahí entra el grid forming, la capacidad formadora de red. Donde el convertidor convencional se engancha a la tensión que ya existe y la sigue, el formador de red impone la suya. ENTSO-E lo definió en su informe técnico de 2020. Para dar potencia instantánea a cargas que cambian de golpe hace falta que el equipo tenga «característica de fuente de tensión», y esa capacidad no espera a que nadie mida, decida y mande.
Las recomendaciones del informe van por otro camino, automatizar los recursos de tensión ya instalados. El grid forming no aparece en ninguna. Una pide a los operadores de transporte explorar, cuando proceda, el control automático de reactancias. Otra, explorar la posibilidad de una regulación de tensión centralizada o zonal, con consignas «calculadas automáticamente a partir de medidas de tensión en tiempo real en nodos de referencia», es decir, el valor de tensión o de potencia reactiva que cada generador debe mantener, calculado por la máquina. Una tercera, detección automática de oscilaciones, con la cautela, escrita en el informe, de que las acciones correctoras automáticas se apliquen de forma selectiva.
Esa capa pasa por el hardware. Javier Pemán, de NVIDIA, explicó que las simulaciones en gemelo digital funcionan. «El problema es que no hay dispositivos físicos que hagan que eso sea posible.» La inversión que hace falta, añadió, es grandísima y está en esos dispositivos capaces de reaccionar en tiempo real a lo que la IA recomiende.
Lo que se le pide a la máquina en esta capa es aburrido. Francisco Balboa, fundador de Logixs Digital, se declaró «súper escéptico» ante la idea del oráculo que lo sabe todo. Dijo que «no podemos vivir ni siquiera con ese 1% de alucinación», y lo que persigue son «ecosistemas en los que buscamos al final un determinismo, no algo aleatorio que te puede fallar ese 0,1%». Si tu activo va a prestar servicio en esta capa, te van a exigir un comportamiento repetible y medible.
Lo que ya se está construyendo en España
La capa de minutos ya tiene mercado. A mediados de febrero de 2026 la CNMC contaba 365 solicitudes de habilitación para el control de tensión. En marzo Red Eléctrica informó de que más de cien unidades de generación habían superado los requisitos técnicos y más de cincuenta instalaciones prestaban ya el servicio. Y el 30 de junio de 2026 la CNMC aprobó una resolución, publicada en el BOE del 10 de julio, que modifica los procedimientos de operación 7.4 y 14.4 «para fomentar la prestación dinámica del servicio de control de tensión».
Fíjate en los plazos de esa resolución, porque dicen dónde estás. En el seguimiento de consigna de tensión en tiempo real el tiempo de respuesta debe ser inferior a dos minutos, y la norma lo define como lo que tarda el proveedor en aportar el 90% de la potencia reactiva requerida. Dos minutos y unas décimas de segundo están en escalas muy diferentes, dos capas con dos trabajos distintos. Si tu planta ya está habilitada, has entrado en la de minutos, la que se manda desde un centro de control. La de décimas se compra en el convertidor y en el tarado de las protecciones, donde el informe de ENTSO-E pide ajustes validados.
Si enchufas un consumo grande, esto te llega directo. Salas avisó de que los requisitos técnicos de conexión de los centros de datos «son muy singulares y son muy novedosos», y de que la velocidad reaparece al responder a variaciones de tensión. Para él los centros de datos «no son industria, son infraestructura», y conectar uno no tiene nada que ver con conectar una máquina tradicional.
El informe califica el 28 de abril como el incidente más grave y sin precedentes del sistema eléctrico europeo en más de veinte años, y ordena sus veintiuna recomendaciones nuevas por control de tensión, oscilaciones, desconexiones, plan de defensa y reposición. Ninguna pide reducir la cuota de renovables, y varias piden otro comportamiento de tensión a las instalaciones conectadas por inversores. España se queda así en buena posición, porque el sistema que vivió el incidente es el que ya tiene en marcha el servicio dinámico de control de tensión.
La moderadora lo había dicho al abrir el panel, cuando Salas sostuvo que la IA será disruptiva a pesar de la regulación. «Me encanta que el regulador sea el agresivo. […] Y que el vendedor sea el conservador. Esto es el mundo al revés.»
La fiabilidad se va a decidir en la capa de décimas de segundo, y esa capa se compra en equipos y en tarados. Lo que decidas este año sobre convertidores, protecciones y habilitaciones ya forma parte de ese resultado.
Panel de apertura de RENMAD UsefulAI 2026, Madrid, 2 de junio de 2026.
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Este artículo parte de RENMAD UsefulAI 2026, 2 de junio de 2026, Madrid.
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